Bookeando

con MªÁngeles

Octubre mes de la novela autopublicada

29/9/16

Se nos va otro mes y llega octubre y el otoño de lleno. Laky de Libros que hay que leer no da tregua y esta vez nos anima a participar en el mes de la novela autopublicada. 

¿En qué consiste? Básicamente en leer y reseñar dentro del mes de octubre novelas autopublicadas. Las bases completas las podéis ver aquí. ¿Quién no tiene algo de esto en el ebook o en papel? Yo me animo. En principio, leeré Él, Diávolo, la nueva novela de Myriam Millán que estoy segura de que será una estupenda experiencia. No sé si me dará el mes para algo más, pero si puedo también incluiré Corazón de acantilado de Cristina Selva que lleva algún tiempo esperando en la estantería.


Aquí os iré dejando los enlaces a las reseñas que encuadre en este mes temático. ¿Os animáis a participar? 

Me llamo Lucy Barton - Elizabeth Strout

28/9/16

Me llamo Lucy Barton de [Strout, Elizabeth]
Me llamo Lucy Barton
Autor: Elizabeth Strout
Editorial: Duomo
Páginas: 224
Precio: 16,80 euros
Sinopsis

En una habitación de hospital en pleno centro de Manhattan, delante del iluminado edifi cio Chrysler, cuyo perfil se recorta al otro lado de la ventana, dos mujeres hablan sin descanso durante cinco días y cinco noches. Hace muchos años que no se ven, pero el flujo de su conversación parece capaz de detener el tiempo y silenciar el ruido ensordecedor de todo lo que no se dice. En esa habitación de hospital, durante cinco días y cinco noches, las dos mujeres son en realidad algo muy antiguo, peligroso e intenso: una madre y una hija que recuerdan lo mucho que se aman.


Resultado de imagen de elizabeth strout
ELIZABETH STROUT nació en Maine, pero desde hace años reside en Nueva York. Es la autora de Olive Kitteridge, novela por la que obtuvo el Premio Pulitzer y el Premi Llibreter, Los hermanos Burgess, Abide with Me y de Amy e Isabelle, que fue galardonada con el Art Seidenbaum Award de Los Angeles Times a la primera obra de ficción y el Heartland Prize del Chicago Tribune. También ha sido finalista del Premio PEN/Faulkner y el Premio Orange de Inglaterra. Sus relatos se han
publicado en varias revistas, como The New Yorker y O, The Oprah Magazine.

Mis impresiones

Cuando me ofrecieron la posibilidad de leer esta publicación no dudé ni un momento. Había visto estupendas opiniones de esta autora y por fin hoy os puedo decir que no podían ser más acertadas. 

Me llamo Lucy Barton es una novela intimista cuyo tema central es el acercamiento entre dos mujeres, el de una madre y una hija después de muchísimos años de separación. Será un cuadro de apendicitis severa el que propicie que una mujer de la América más profunda, que no ha salido jamás de su entorno, recorra varios estados para auxiliar a su hija. Sin embargo, esta madre no siempre fue así; en otro tiempo esa relación entre madre e hija fue más tensa, más distante, en un hogar marcado por la violencia y la pobreza extrema. Lucy tuvo que poner distancia de por medio para crecer como persona, para olvidar, para enterrar un pasado lleno de vergüenza y reproches. 

Conoceremos la historia a través de la narración en primera persona de su protagonista, la propia Lucy Barton, que muchos años después, siendo una reconocida escritora, rememora cómo fue su estancia en un hospital de Manhattan en los años ochenta. Por aquél entonces, Lucy, tuvo que ser hospitalizada por una apendicitis que se complicó y la obligó a permanecer ingresada durante nueve semanas. Su marido odia los hospitales y ella nos lo cuenta así, sin sombra de queja, con cierto conformismo que dispara todas nuestras alarmas. 

Resultado de imagen de edificio chryslerLucy, con saltos entre presente y pasado, nos irá montando el mapa de su vida a través de pequeñas pinceladas; unas pinceladas, por momentos sobrecogedoras, sobre todo en la parte que atañe a su infancia en un pueblo perdido de Illinois, donde la situación económica de su familia la obligó a vivir estigmatizada y a recibir continuas burlas en el colegio. Pero Lucy, a pesar de su aspecto frágil, es una mujer muy fuerte y siempre tuvo claro su objetivo: salir de aquel pozo. Ahora su vida es otra muy diferente y, poco a poco, entenderemos que quizá no es sumisión lo que hay en ella porque quizá lo malo de hoy es muy bueno para lo que tuvo ayer y, pese a todo, tiene la entereza de seguir luchando porque es una auténtica superviviente. 

Nos encontramos ante una novela corta, de poco más de doscientas páginas, narrada con un estilo sencillo, directo, cuidado y estructurada en capítulos cortos no numerados y donde existe un equilibrio entre diálogo y narración. 

Desde las primeras páginas del libro se masca la soledad en la que se encuentra Lucy, una soledad que acompañó a esta mujer desde su infancia y que todos cuanto han estado hospitalizados saben que nos hace aún más vulnerables; habrán de pasar tres semanas hasta que aparezca su madre y allí, en esa habitación, la una junto a la otra, hablarán de todo y de nada, de temas banales porque esta es una historia llena de huecos que invitan al lector a interpretarlos a su antojo; una historia de sonrisas, silencios, miradas, perdón y lazos fuertes, que unen a quienes han pasado tanto juntas. 

A pesar de su prosa sencilla, ligera, que hace que la lectura avance a buen ritmo, esta novela tremendamente cruda e intimista, esconde mucho entre sus páginas: vergüenza, marginación, humillaciones, soledad, tesón y esperanza. Una historia que nos demuestra que el destino hay que buscarlo. 

Son básicamente dos los escenarios en los que se mueve la novela: un pequeño pueblo de Illinois y una habitación de hospital ubicada en la Gran Manzana, frente al edificio Chrysler, en la que nuestra protagonista pasará cinco intensos días junto a su madre; el pasado más remoto y el más reciente de una mujer que pese a las condiciones tan desfavorables en las que se crió, supo sacar fuerzas de flaqueza para salir del lodo. 

En definitiva, Me llamo Lucy Barton es una novela intimista nos habla de una mujer excepcional, que conquistará al lector por su tesón y afán de superación; una historia cruda llena de silencios y huecos sólo cubiertos por las miradas cómplices de una madre y una hija. 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...